miércoles, 24 de enero de 2007

HISTORIA DE UNA RELIGIÓN RADICAL

A finales del XIX, los europeos dominaban casi todos los países árabes, eran protectorados. Esos años de subyugación extranjera les hizo alejarse de sus costumbres, creencias y culturas. Donde hoy, en los países occidentales, existe el nacionalismo como reacción ante la pérdida de identidad cultural, en aquellas culturas de religión musulmana ha brotado un germen, que amenaza con destruir a las mismas en nombre de su salvación y por supuesto, de Dios. El pensamiento islamista es pues una reacción ante los protectorados de occidente.

Ante ello cabe decir que no es lo mismo el musulmán que profesa la fe de Mahoma que el islamista que pretende implantar la fe de Mahoma como base de la política, es decir, crear una teocracia. Tampoco es igual islamista, que terrorista islámico, ya que este último hace uso del terrorismo para conseguir sus fines político-religiosos y por ello es el más vil de todos.
Esplendor islamista

Nunca hubo un Islam más abierto que el de la Edad Media, donde la cultura árabe trajo al mundo occidental la escritura, los saneamientos, la cosmología y un profundo estudio de las matemáticas. Las libertades de entonces eran impensables hoy. Aquel Islam del s. VII d.C. podría compararse con el humanismo que llegó a Europa con el Renacimiento. Así pues los islamistas no pretenden volver a sus viejas glorias, más bien, amparándose en falsas realidades anhelan crear una identidad musulmana que se ciña a los intereses creados por la teocracia y sus señores. Por desgracia siempre los más perjudicados son sus ciudadanos.

Guerra Santa

Desde la caída del colonialismo hicieron los radicales varios intentos de conseguir el poder islamista, pero fueron los muyahidines en Afganistán quienes abrieron los ojos ante su capacidad de derrotar a una superpotencia como la Unión Soviética. Osama Bin Laden hace en aquella victoria su primera aparición. Es aquí donde el integrismo islámico cobra vida, tan sólo hace un par de décadas y no como quieren hacernos ver. Nace la unión de la fuerza y no de los países arábigo-musulmanes, no de aquella civilización musulmana unida que reconoció el mundo mientras éste se sumía en el oscurantismo de la Edad Media. Más tarde llegó la GIRA y Hammas, primeras asociaciones integristas que acceden al poder tras los muyahidines. Derrotan a los Estados Unidos (guerra del Golfo Pérsico) y sólo entonces llamaron a la Yihad contra los judíos y cruzados, que sí es originaria de la época de esplendor árabe, pero que hoy cambia a los cruzados por la lucha contra las democracias, por la guerra contra lo que entendemos por libertad. Es aquí donde nace la Umma, el movimiento nacionalista musulman que pretende acercar a todos los pueblos islámicos bajo una misma bandera, el estandarte que cuelga la cabeza de occidente.

No hay comentarios: