miércoles, 7 de febrero de 2007

SARTORI SENTENCIA EL FIN DEL HOMO SAPIENS

El sociólogo italiano y premio Príncipe de Asturias 2005 asegura en su
nueva obra Homo videns, La Sociedad Teledirigida, que nos
encaminamos hacia una cultura de la imagen, que “anula nuestra capacidad de
abstracción”.


El Homo Sapiens, nacido en cuanto empezó a escribir, se acerca a su fin según las palabras que el Sociólogo italiano Giovanni Sartori usó ayer en la presentación de su libro “La Sociedad Teledirigida”.Sartori ,profesor de la universidad de Columbia y Yale de Ciencias Sociales, la introducción de la televisión en nuestras vidas lleva al hombre a convertirse en “Homo Videns”. El Homo Sapiens “es un animal que continuamente está hablando consigo mismo”, afirma el italiano y que por ello se diferencia de los animales en su capacidad de abstracción. Así pues, dicta el sociólogo italiano, que la cultura televisiva nacida en el s. XX está sustituyendo esta raza por aquella que sólo se guía por la imagen y por tanto, por los sentidos. También comentó en su discurso, que “Tele significa ver a distancia” y que el hecho de ver prevalece sobre la propia palabra, la cual “se encuentra en función de la imagen” con lo que se da pie a esta mutación del hombre.

Para Sartori, que recibió el premio Príncipe de Asturias 2005, “El lenguaje no es sólo un instrumento para comunicar, sino para pensar” y por ello estamos llevando a nuestra juventud hacia la cultura del “video niño”. Ello implica que la juventud abandona los libros, la palabra y centra su aprendizaje en la imagen y olvida lo abstracto.

En realidad no es el primer libro presentado sobre el tema, pero sí el primero que asegura que esas masas atontadas de gente, con poca cultura eran preexistentes, solo que la globalización y la cultura del tele-ver, le son afines y por tanto les ha permitido hacerse escuchar. Como anunció en rueda de prensa ante los medios españoles, Giovanni argumenta en su libro el peligro de la video-política. “El pueblo opina en función de lo que la televisión le induce a opinar”, con lo que el pensador italiano quiere decir que la democracia está basada no en la opinión del pueblo, sino en la agenda-setting de los medios. “Son ellos los que transforman la manera de hacer política” y no la participación de la gente, afirma Sartori. Así se está transformando no solo el propio ser humano y su capacidad cognoscitiva sino también la soberanía que él mismo cedió al pueblo tras siglos de guerras.

Giovanni Sartori nació en Florencia en 1924. Es licenciado en Ciencias sociales por la universidad de la misma ciudad, y aunque dedicó sus primeros años de docencia a la filosofía, centró luego sus estudios en los medios de comunicación. Ejerció como profesor en las universidades de Harvard, Yale o Columbia y recibió el premio Príncipe de Asturias de las Ciencias Sociales en 2005. Es conocido por sus ensayos controvertidos, tildados a veces de apocalípticos, pero que tienen una gran repercusión social y a mi gusto mucho de ciertos. Esta es pues quizás la mejor obra que he leído sobre el periodismo y su evolución. El más brillante trabajo sobre la capacidad que tienen los medios de marcar la vida del hombre. Ya no es pues él quien marca la vida de los medios, es decir quien los tiene a su servicio, sino más bien parece que nos encaminamos a una senda incierta en la que los medios –como soporte en sí– tienen ente propio y son capaces de marcarnos a nosotros, de dirigir nuestros designios.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Dos comentarios:

1) Pueden descargarse el libro "Homo Videns - La Sociedad Teledirigida" de Sartori en demonoid.com (hay varias versiones digitales muy mal hechas. La que está en Demonoid está perfecta).

2) No puedo dejar de mencionarlo: Sartori también es muy famoso por hacer cada tanto ciertos comentarios racistas o que, digamos, no ayudan demasiado a "la paz del mundo". Por ejemplo, culpa a los inmigrantes de todos los problemas de Francia, y calificó al presidente de España, Rodrigo Zapatero, de "cobarde", por haber retirado las tropas de Irak.
Por supuesto, nada de esto quita la excelencia de su obra, Homo Videns, agotada prácticamente en todos los rincones del mundo. Pero bueno, téngalo en cuenta.