martes, 10 de junio de 2008

LA CRISIS QUE NOS DEVORA

POR JAIME DE RAMÓN VIGUERAS
Sin pretender ser alarmista con el título del presente artículo, me gustaría hacer una reflexión ante lo que algunos expertos economistas califican como la peor crisis económica, no ya desde finales de los 70’s con la crisis del petróleo, sino comparándola con la peor crisis del siglo XX la de 1929, conocida como la “Gran Depresión”, sí aquella en la que hubo suicidios de gente arrojándose desde los rascacielos neoyorquinos.

No me considero un experto en la materia ni pretendo serlo, pero mi formación universitaria y post universitaria, me proporciona unos conocimientos que me gustaría compartir con aquellos que no saben el cómo ni el porqué de lo que se nos viene encima.

Vayamos por partes, lo primero decir que en nuestros días confluyen varios aspectos que por sí mismos ya serían motivo de crisis, pero que en este caso se están dando simultáneamente: 1)la crisis del petróleo con sus subidas de precio en límites históricos, 2)la extrema debilidad del dólar a lo que no ayuda que a su vez el euro sea tan poderoso, 3)el agujero económico que existe en los grandes bancos mundiales, propiciado por la insolvencia de los que no pudieron hacer frente a las hipotecas “subprime”, 4) la situación geopolítica de zozobra internacional con amenazas y atentados terroristas, 5) la propia naturaleza de la economía que como todo en la vida pasa por sus ciclos, y en estos momentos esperan años de desaceleración y recesión, hasta que dentro de unos años la economía vuelva a recuperarse.

La crisis del petróleo se puede combatir buscando sustitutos energéticos, como Alonso en su excelente artículo “Hambre de biodiesel” nos hace referencia, esto es un problema porque donde se están plantando es en países como Brasil, que para poder tener este sustituto al petróleo dejan de cultivar tierras para el consumo humano, cambiando alimentos para la población por energía, por lo que se trata de un cambio perverso y que además hace mayores las diferencias entre países.

Algunos estarán pensando, el porqué no es bueno un euro fuerte, lo explico, a todos nos gusta ir a EE.UU y comprar muchísimas más cosas de las que compraríamos con esos euros en España, es el momento de ir a allí, pero ¿qué pasa con el euro?, pues que al ser tan fuerte las posibilidades de exportar por parte de Europa se reducen, ya que nadie quiere comprar en una moneda tan fuerte y por tanto el euro no puede coger el testigo del debilitado dólar como referente mundial.

Las hipotecas “subprime” se dieron en EE.UU, y eran hipotecas con un riesgo muy alto ya que se daban a clientes con dudosa posibilidad de hacer frente a sus cuotas, pero a cambio el interés que los bancos cobraban era muy alto, 6 años después en efecto esas hipotecas no se han pagado y por tanto en los balances de los grandes bancos mundiales existe un importante agujero que nos afecta a todos, a la hora de pedir préstamos, de nuestros intereses por nuestros depósitos…
Lo que ha hecho el gobierno español para hacer frente a todas estas situaciones lo desconozco, pero lo que sí que sé son los enfados en Bruselas por la poca previsión de nuestro gobierno, espero que las medidas que adoptarán en el futuro sean algo más que lo que leemos en los periódicos cada mañana, porque en ese caso seremos devorados.