martes, 3 de junio de 2008

¿QUIÉN ERES O QUIÉN QUIERES SER?

POR JAIME DE RAMÓN VIGUERAS

Cuantas veces habremos escuchado a alguien decirnos, ante un momento de especial relevancia en nuestras vidas, que lo mejor era ser fieles a quienes somos, diciéndonos el tan recurrido en esas ocasiones “sé tú mismo” y bien, yo me pregunto, ¿es tan fácil ser uno mismo?, ¿realmente uno sabe quién es?

Desde el “conócete a ti mismo” que ya interpretaban filósofos griegos como Sócrates, el ser humano ha seguido una evolución en sus pensamientos y en su moralidad, pero el conocimiento de uno mismo sigue siendo en mi opinión una incógnita.

Conocer a los demás es fácil, siempre son juzgados por nuestras ideas y somos inflexibles en emitir un juicio sobre el otro sin ningún tipo de vacilación, pero no soportamos igual la reciprocidad en estos juicios y cuando la crítica de otro no nos gusta, tendemos a pensar “…es que este en el fondo no me conoce bien”.

Normalmente tenemos tendencia a compararnos con otros y a raíz de esta comparación es cuando decidimos quién queremos ser y quienes no, y ahí está el problema, al mirar a otros para decidir sobre nosotros mismos viene un problema que nace viciado, ya que un tema íntimo que debe nacer de nosotros se convierte en algo externo que nace de fuera. Desde el interior de nosotros debemos proyectar nuestro “yo” hacia afuera y no desde afuera absorber lo que nos gusta para interiorizarlo.

Hoy todos estamos viendo un ejemplo claro con la actualidad política en torno al Partido Popular, el PP siempre ha representado unos valores con los que muchos han visto más representadas sus ideas, parece que gente desde el partido tiene el convencimiento de que esto no es suficiente y pretenden cambiar ideas claves de pensamiento para acercarse a los nacionalismos catalanes y vascos, con el fin de aumentar votos en estas comunidades para intentar ganar en las próximas elecciones.

Sin embargo, defensores de los qué hoy es el PP y quieren que siga siéndolo, son contrarios a estos cambios (bravo por María) y no quieren que se cambie el “quienes son” por el “quienes quieren ser”.

Es en personas así donde encontramos la respuesta: para un problema que es personal, la solución solo puede ser personal y nunca importar las cualidades, ideas o formas de actuar de otros (PSOE), ya que estaríamos dañando más la situación, dejando un auténtico laberinto interno y ya se sabe que los laberintos son de difícil escapatoria.